Quinta sesión y cierre de la unidad 1: se terminan los cuatro hábitos ligados a los modelos mentales. El tercero —cambiar las perspectivas— con el caso de Elena y Tom y el diálogo como disciplina para practicarlo; el cuarto —la película completa— con el bosque frente al árbol y la banda vista desde las gradas. Y al final, la síntesis de todo lo revisado sobre los sistemas abstractos, antes de entrar a la Teoría General de Sistemas.
El jueves 30 de julio la clase abre con un anuncio de intención: «vamos a buscar finalizar de revisar los cuatro hábitos básicos de un pensador sistémico relacionados con esta temática de los paradigmas o modelos mentales». Es la última sesión de la unidad 1, y por eso la grabación de una hora y treinta y seis minutos se parte en dos mitades muy distintas: la primera termina los hábitos que faltaban; la segunda hace la síntesis de todo.
Los dos primeros hábitos ya estaban trabajados. De considerar cómo los modelos mentales afectan la realidad actual y el futuro se ocupó la clase 4 entera, con el iceberg como modelo; de reconocer y probar suposiciones, la clase 3, con la escalera de inferencias como herramienta. El profesor los resumió en una frase al arrancar: se trata de identificar esos sistemas de creencias para ponerlos a prueba mediante la indagación, obteniendo información crítica que confirme o invalide si lo que suponemos sigue siendo útil y actualizado en el contexto en el que estamos.
Quedaban dos, y son los dos que ocupan esta sesión: cambiar las perspectivas y entender la película completa. La diferencia es que aquí no basta con enunciarlos, porque ambos exigen algo que no se hace solo: salir de la propia cabeza. De ahí que el centro de la primera mitad no sea un modelo sino una práctica —el diálogo—, con sus supuestos y sus diez reglas.
El tercero —cambiar las perspectivas para aumentar la comprensión— y el cuarto —intentar entender la «película completa»—, con sus preguntas de autoindagación y sus dos casos de la Waters Foundation.
El diálogo como disciplina: cinco supuestos y diez reglas de trabajo. Y el video TEDx de Guadalupe Nogués, que se convierte en la cuarta tarea de la unidad.
Los modelos mentales como sistema, el contraste entre modelos limitadores y sistémicos, y los siete puntos con los que el profesor sintetiza lo revisado sobre los sistemas abstractos.
Esta página se reconstruyó primero desde una pasada de ASR que estaba desplazada y truncada, y se rehízo por completo al recibir la transcripción íntegra: 1 100 cues desde el minuto 00:17 hasta 01:36:28. Lo que faltaba eran los últimos quince minutos —la perspectiva del espectador, el caso del restaurante, la tabla de modelos limitadores y los avisos del primer parcial—, que sí están recogidos aquí. Todos los minutajes de esta página y del explorador de la transcripción son los del archivo real, no una estimación.
La lámina lo enuncia en una línea: «un pensador sistémico aumenta su comprensión cambiando la manera en que ve el sistema». El argumento que la sostiene ya viene montado de las sesiones anteriores. Si todo modelo mental filtra y elimina información, entonces mi perspectiva no es la realidad: es lo que quedó después del filtro. Y lo que quedó fuera no se recupera mirando más fuerte desde el mismo sitio.
El profesor lo desarrolló como una operación en dos tiempos. Primero, adoptar temporalmente otra perspectiva —«aunque sea temporalmente adoptadas», dijo— para distinguir qué elementos, qué relaciones y qué información no estaba tomando en cuenta la principal. Después, volver a la propia y hacer la intersección: si hay creencias o supuestos de la otra perspectiva que resultan válidos y que yo no había considerado, se integran. Eso —y no la mera tolerancia— es lo que produce lo que en el curso se llamará un modelo mental sistémico: no un modelo distinto, sino uno más completo.
La formulación popular es la de ponerse en los zapatos del otro, y la Waters Foundation la usa; pero el profesor insistió en que aquí tiene un propósito cognitivo, no moral. No se trata de aprobar lo que el otro piensa: se trata de acceder a la información que su punto de vista sí captura. La lámina 3 lo dice a su manera: el pensamiento empático exige una toma de perspectiva a la vez circular y causal, y sigue siendo una habilidad importante hasta la edad adulta.
1. «¿Estoy abierto a otros puntos de vista?»
2. «¿Cómo influyen otros puntos de vista en la manera en que entiendo el sistema?»
3. «¿Con quién debería hablar para que me ayude a adquirir nuevas perspectivas en un problema o situación?»
4. «Cuando estoy aprendiendo nuevas perspectivas, ¿estoy dispuesto a cambiar de opinión?»
Las cuatro parten del mismo supuesto: que mi sistema de creencias ya está incompleto antes de empezar. No preguntan si tengo razón; preguntan con quién tendría que hablar para dejar de estar solo con mi propia escalera de inferencias. El hábito completo, con su ficha y su simulación, está en 03 · Cambia de perspectivas.
La lámina 4 cuenta un escenario cotidiano. Después de hacer una oferta por una casa nueva, el agente inmobiliario de Elena y Tom les recomienda una inspección independiente para proteger su interés en la compra. Días después, el informe se envía a las dos partes a la vez. Es el mismo documento, con los mismos datos… y produce dos lecturas opuestas.
Qué lee en el informe: Una larga lista de reparaciones que el vendedor debería asumir entera, «incluso hasta la tapa del interruptor de la luz rota».
Desde qué supuesto: Una casa en buenas condiciones es una casa sin defectos pendientes, y arreglarlos es responsabilidad de quien vende.
Qué lee en el informe: Un informe sin problemas importantes ni preocupaciones estructurales. Confía en que el trabajo que hizo para preparar la casa es suficiente.
Desde qué supuesto: Los detalles pequeños vienen con cualquier casa habitada y corren por cuenta de quien compra; ella espera que la pareja esté encantada con la inversión.
Qué lee en el informe: El estado técnico real de la construcción: qué está bien y qué está mal, sin la expectativa de ninguna de las dos partes.
Desde qué supuesto: La auditoría técnica no debería pretender la perspectiva del comprador ni la del vendedor. Es la más objetiva de las tres… y aun así no decide nada: cada parte vuelve a interpretar el mismo informe desde sus propios supuestos.
En la lámina hay dos partes: compradores y vendedora. El experto en construcción aparece en la explicación oral del profesor, que lo presentó como «una tercera perspectiva que consideran un poco más objetiva», la de una empresa o un especialista «que pueda decirnos qué está bien y qué está mal respecto de esa construcción». El matiz que añadió es el interesante: aunque la auditoría técnica pretenda no ser ni la del comprador ni la del vendedor, en cuanto llega el informe cada parte lo reinterpreta. Tener un dato más objetivo no elimina las perspectivas: las obliga a confrontarse sobre algo común.
Sin ese paso, dice la lámina, «estas perspectivas variables podrían resultar en la pérdida de una venta»: nadie está dispuesto a suspender sus propias ideas sobre qué constituye una casa en buenas condiciones ni sobre cuál es la responsabilidad de cada parte. Lo que desbloquea el caso es una frase muy concreta: Tom y Elena se comprometen a tratar de ver el informe a través de los ojos del vendedor, teniendo en cuenta lo que es importante para él. A partir de ahí hay resolución: ceden en algunos detalles y piden que la otra parte se encargue de otros.
Presentación de la unidad 1 (C-5), pág. 47 · Clase 5 · 00:11:32–00:16:28.
“Puede implicar aprender a suspender el juicio personal —lo que uno considera importante o no importante— y los supuestos e interpretaciones que ya se dan en su escalera de inferencias, y ver la otra información interpretándola con los elementos que la otra parte interpreta.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 00:17:02.480–00:17:10.120 · cues 179–179
«Suspender» no es «renunciar». El profesor cerró el círculo con el caso de Carlos y Pedro de la sesión anterior: al preguntar en lugar de replicar, Carlos accedió a la escalera de inferencias de Pedro y descubrió un dato que sus propios supuestos no contemplaban. Escuchar sirve para ver el proceso inferencial ajeno, y solo entonces se puede juzgar con información: dar validez parcial a lo que la tenga, señalar con datos concretos lo que no, y volver a la perspectiva propia enriquecida.
La sesión terminó volviendo a este tema por otro camino, ya en clave de teoría de sistemas: la visión objetiva, que ve el sistema desde fuera, y la visión subjetiva, que lo ve desde dentro —la propia y la de los otros—. El portal ya tiene esa distinción desarrollada con la tabla de las tres visiones y el caso de los ciegos y el elefante; no se repite aquí:
Cambiar de perspectiva se enuncia fácil y se practica mal. Por eso la Waters Foundation no deja el hábito en la intención: recomienda una estrategia concreta para desarrollarlo, y esa estrategia es el diálogo. El profesor dedicó a esto la parte más larga de la primera mitad, con dos láminas: una que lo define y otra que trae sus supuestos y sus reglas.
“El diálogo no es exactamente un discurso o un debate o una charla ociosa, sino más bien es una disciplina de comunicación abierta que requiere, entre sus premisas de interacción, estar dispuestos a ser empáticos, a ver otras perspectivas.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 00:21:01.919–00:21:11.760 · cues 225–225
La palabra que hace el trabajo es disciplina. Un debate premia a quien defiende mejor su posición; una charla ociosa no se propone nada; una discusión suele buscar quién tiene razón. El diálogo, en cambio, combina tres habilidades que el curso ya venía trabajando por separado: argumentación —hacer explícita la propia escalera de inferencias—, escucha e indagación —preguntar para que aparezca la del otro—. Es exactamente lo que le faltó a Carlos hasta que preguntó.
La lámina lo dice sin rodeos: el diálogo es una disciplina, no una charla. Mira primero en qué se diferencia de los otros modos de conversar y luego con qué se sostiene: cinco supuestos de entrada y diez reglas de trabajo.
| Modo | Para qué se usa | Qué hace con las ideas |
|---|---|---|
| DiálogoSí es diálogo | Abrir la conversación, explorar y obtener información, y descubrir múltiples posibilidades antes de emitir un juicio. | Las suspende. Se aleja de los juicios profundamente arraigados y resiste la tendencia a valorar lo que las personas ofrecen, para escuchar con la intención de entender el mensaje. |
| DiscusiónNo es diálogo | Sopesar las posibilidades que ya están sobre la mesa para decidir qué hacer. | Las evalúa. Cada aporte entra ya calificado como mejor o peor que las alternativas, así que la información que no encaja en ninguna opción tiende a no entrar. |
| DebateNo es diálogo | Abogar por un curso de acción frente a otro y prevalecer. | Las defiende. Se sostiene la propia posición y se buscan los puntos débiles de la ajena; escuchar sirve para responder, no para comprender. |
| Charla ociosa o discurso informalNo es diálogo | Conversar sin un asunto bajo examen ni compromiso con lo que se dice. | Las deja pasar. Nadie se hace responsable de sostener, comprobar ni revisar nada, así que tampoco queda nada que integrar después. |
El diálogo es una disciplina y, como tal, difiere mucho del discurso informal, la discusión, el debate o la charla ociosa. El diálogo nos pide que nos alejemos de nuestros juicios profundamente arraigados y resistamos la tendencia a valorar lo que las personas ofrecen o las perspectivas que tienen. Es la diferencia entre escuchar lo que dice la gente y escuchar con la intención de entender el mensaje de las palabras pronunciadas.
Un diálogo puede ser entre cualquier número de personas, no solo entre dos. Incluso una persona puede tener un sentido de diálogo dentro de sí misma, si el espíritu del diálogo está presente.
Las columnas para qué se usa y qué hace con las ideas son lectura editorial del portal: la lámina nombra los cuatro modos y afirma que el diálogo difiere de los otros tres, pero no describe uno por uno qué hacen.
Los cinco supuestos y las diez reglas no son del profesor ni del portal: provienen del material de la Fundación Educativa Dr. Carlos Martínez Durán (FCMD) acreditado al pie de la diapositiva. Al proyectarla lo dijo en voz alta: «Esta información que les tengo aquí en pantalla, extraída de la Fundación Educativa Dr. Carlos Martínez Durán, nos da más claridad sobre lo que es un diálogo para que ustedes lo tengan en cuenta.» (00:25:09). Los textos de supuesto y regla son la letra de la lámina; el comentario que acompaña a cada uno y la agrupación por función son andamiaje del portal.
«Es el proceso que al final un diálogo también nos ayuda a descubrir, a identificar qué piensan otras personas dentro del sistema, qué piensan sobre la estructura del sistema.»
Clase 5 · 00:32:47 · transcripción limpiada de ruido de ASR
Por eso el caso de Carlos y Pedro termina donde termina: «Como pasó con Carlos en ese diálogo que veíamos, donde hasta que le hizo preguntas a Pedro y permitió que Pedro respondiera con su propia escalera de inferencia, pudo identificar una información que él no tenía en cuenta en sus supuestos y sus creencias.» (00:22:33). Media hora de exposición no le dio a Carlos ni un dato nuevo; una pregunta sí. Las diez reglas existen para que esa pregunta pueda hacerse y para que la respuesta quepa.
Clase 5 · lámina 6, «¿Cómo desarrollar un diálogo?» (00:25:09). Los cinco supuestos y las diez reglas están extraídos de material de la Fundación Educativa Dr. Carlos Martínez Durán (FCMD), acreditada al pie de la diapositiva. Continúa en cómo hablar con quienes piensan distinto · la escalera de inferencias
“Se parte del supuesto de que la verdad de cualquier tema que vayamos a dialogar está repartida entre todos.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 00:26:30.320–00:26:40.559 · cues 283–284
Ese supuesto es el que vuelve racional escuchar, y el profesor lo derivó del propio pensamiento sistémico: si cada perspectiva solo captura algunas de las variables de una realidad compleja —porque los procesos de simplificación del pensamiento no dan para más—, entonces la información que me falta está literalmente en las otras cabezas. La fuente de los cinco supuestos y las diez reglas es material de la Fundación Educativa Dr. Carlos Martínez Durán, acreditada en el pie de la diapositiva y citada en voz alta en clase.
Las reglas no son burocracia: cada una tapa un agujero conocido. El profesor se detuvo en el de los tiempos de participación, porque sin moderación una sola persona «puede acaparar a través de un monólogo todo el tiempo disponible y entonces ya no da espacio para más participación» —y con ello desaparece justo lo que se buscaba, los distintos puntos de vista—. Y se detuvo en el del ambiente: levantar la mano, escuchar sin interrumpir y no interpretar en medio de la exposición existen porque interrumpir «solo crearía tensión, contradicción», aunque los puntos de vista estén en contraste.
Aquí se cierra un hilo abierto en la sesión anterior. En la historia de la empresa Acme se llegó a identificar la estructura del sistema y aun así el cambio de reglas no funcionó, porque los vendedores «estaban tan acostumbrados a hacer siempre lo mismo que no tomaron en cuenta esas reglas nuevas y siguieron haciendo lo que siempre hacían». No es la estructura por sí misma la que hace que las cosas pasen: son las personas que la habitan y deciden dentro de ella. Por eso el cuarto nivel del iceberg —lo que las personas del sistema creen— solo se alcanza conversando, y el diálogo es la herramienta que lo hace posible.
El profesor remitió al video TEDx de Guadalupe Nogués, «Cómo hablar con otros que piensan distinto», ya disponible en la plataforma, y lo convirtió en la cuarta tarea de la unidad: una síntesis de las conclusiones a las que ella llega tras su proceso investigativo. Lo que interesa, precisó, es «lo que debemos tomar en cuenta para poder aprender a hablar con otros», porque esas conclusiones —aunque la científica use una terminología más científica— coinciden con los términos del diálogo trabajados en clase.
El argumento con que lo justificó vale por sí solo. Dialogar con quien piensa parecido es cómodo: las escaleras de inferencia coinciden, los datos considerados son los mismos y las conclusiones también. Sirve para confirmar, pero «básicamente es como que estuviésemos dialogando con nosotros mismos sin cambiar nuestra perspectiva». El valor está en la conversación con quien piensa distinto, porque su modelo mental tomó en cuenta aspectos de información e interpretaciones que el nuestro descartó.
El cuarto hábito llega con una analogía que se explica sola. Nadie pretende entender una película viendo tres minutos sueltos del segundo acto; y sin embargo eso es exactamente lo que hacemos con la realidad casi todo el tiempo.
“El pensador sistémico intenta entender la película completa; esa analogía de película completa es decir que no se queda solo con un fragmento, solo con una parte de esa película.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 00:40:52.319–00:41:04.640 · cues 452–453
El problema, dijo el profesor, es que percibimos la realidad de forma parcial y aun así sacamos conclusiones y tomamos decisiones a partir de esa percepción. Las soluciones que salen de un modelo incompleto son, por su propia naturaleza, soluciones incompletas. Es la discordancia que describe Derek Cabrera y que el curso trabajó al presentar las cuatro reglas DSRP: la realidad tiene más elementos y más interacciones de las que nuestras representaciones abstractas capturan, y el pensamiento existe para reducir esa distancia.
Es la tensión entre síntesis y análisis. Ninguna de las dos se descarta: el problema aparece cuando el detalle se come la totalidad.
Una película es una historia que se despliega en el tiempo. Elegir mal la ventana equivale a ver tres minutos sueltos y creer que se entendió la trama.
No se puede abarcar todos los sistemas de la realidad. Sí hay que aprender a enfocar los subsistemas que están interactuando allí donde se manifiesta el problema.
“El pensador sistémico se centra en el bosque en vez de esos detalles de cualquier árbol, nos dice la Waters Foundation.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 00:45:31.359–00:45:43.319 · cues 505–506
El profesor se cuidó de que la frase no se leyera como una prohibición: no quiere decir que no podamos concentrarnos en esos detalles si son nuestro interés particular. Quiere decir que si solo nos concentramos en ellos, no vamos a apreciar el sistema completo, porque el bosque está compuesto de otros árboles, de plantas y de vida natural que ese árbol no representa.
Ahí introdujo la pareja conceptual que la unidad 2 desarrollará entera. Concentrarse en las partes es pensamiento analítico: descomponer en piezas más simples una realidad compleja. Está bien como acercamiento, pero no basta, porque cuando profundizamos en un subsistema y nos quedamos ahí, perdemos la visión integral de todo lo demás —y eso es exactamente lo que hace un modelo mental sesgado—. La síntesis es la operación complementaria y la propia del pensamiento sistémico: volver a componer, ver cómo las partes se unen para formar conjuntos mayores. El hábito pide el equilibrio entre las dos, no la victoria de una.
Una banda actúa en el medio tiempo. Desde la grada se lee la figura que dibujan veinte cuerpos; desde el campo se lee la marca que hay bajo el pie. Es la misma escena: cambia el mirador, y con él lo que se puede notar. Elige uno y mira qué se apaga.
La escena, observación por observación · Desde las gradas
Qué se ve
La formación entera y de una sola vez: la figura que dibujan los veinte cuerpos, si el trazo cierra, si el borde sale recto. Una irregularidad de medio paso salta a la vista porque se ve contra el conjunto.
Qué se pierde
Todo lo que ocurre a la altura de los pies: qué marca pisa cada músico, qué acaba de señalar el director, qué compañero se está corrigiendo. La escena se ve, pero no se vive por dentro.
El coste de quedarse aquí
Instalarse solo en las gradas produce un juicio cómodo y sin agarre: se sabe que la figura salió torcida, pero no qué habría que cambiar el lunes en el ensayo. Es la crítica del que nunca marchó.
El hábito no pide mudarse a las gradas. Pide poder alternar: subir a ver la figura y volver a bajar a pisar la marca, tantas veces como haga falta. Quien solo mira desde arriba juzga sin poder corregir; quien solo mira desde abajo ejecuta sin saber qué está dibujando. La «película completa» no es la vista de la grada: es la capacidad de cambiar de mirador sin renunciar a ninguno de los dos.
Las tres preguntas del hábito (clase 5, lámina 8)
El músico no puede subir a la grada en mitad del compás; el espectador no puede sentir el césped húmedo. Nosotros sí podemos alternar —y la mayoría de las veces no lo hacemos porque el mirador en el que estamos nos resulta cómodo, no porque sea el correcto.
Clase 5, lámina 14 «“Película completa” = Vista de espectador»; las tres preguntas son de la lámina 8. La escena de la estrella es andamiaje propio para recorrer la analogía. Sigue en el hábito 02 · Busca el panorama general y en 1.5 · Perspectivas.
La lámina 15 baja el hábito a una decisión que cualquiera reconoce. Michael, propietario de un restaurante, lee en línea una crítica negativa sobre la experiencia gastronómica de un cliente, y el mensaje señala a uno de sus meseros. El impulso está claro: llamar al empleado y sancionarlo.
Castigar al empleado a partir de una crítica negativa. Habría sido fácil y habría parecido diligente: hay un evento, hay un responsable, hay una acción. Es decidir con un fragmento de la película.
Compartir la queja con el empleado y preguntarse «¿fue esta queja una ocurrencia única o más de un patrón?». El mesero llevaba más de tres meses en el restaurante: tiempo de sobra para evaluar su competencia con algo más que un episodio.
La diferencia entre las dos columnas no es de carácter, es de nivel: si el contratiempo fue un incidente desafortunado, las acciones que correspondan serán muy distintas de las que corresponderían si fuera recurrente. Reconocerán aquí el salto del evento a la tendencia de la sesión anterior. La lámina lo nombra como dos prácticas complementarias: resistir el impulso de llegar a una conclusión rápida e identificar patrones y tendencias.
Presentación de la unidad 1 (C-5), pág. 58 · Clase 5 · 01:21:35–01:23:13.
«Si solo te enfocas en los detalles más pequeños, nunca entenderás bien el panorama.»
— Leroy Hood, del Instituto de Biología de Sistemas, según la atribución de la lámina 15
Y la diapositiva se cierra con la advertencia simétrica, para que el hábito no se convierta en su caricatura: prestar atención al panorama general también puede implicar la atención a una colección de detalles. El panorama no se obtiene ignorando lo pequeño, sino dejando de confundir una pieza con el conjunto. Es el mismo hábito que el portal desarrolla en 02 · Busca el panorama general.
Cerca del final, el profesor volvió sobre una lámina ya vista para insistir en ella: «recuerden las prácticas que hemos estado hablando… porque esas son las que van a ayudarnos a construir modelos mentales sistémicos». Son tres, y cada una actúa sobre una escalera de inferencias distinta.
Hacia mi propio razonamiento: evaluar mi escalera de inferencias para estar consciente de con qué estoy construyendo el modelo.
Puede ser autoindagación —la que provoca la reflexión— o indagación a otros, para explorar las escaleras de quienes modelan la realidad de forma diferente. Es la que abre las perspectivas.
Hacia el grupo: transmitir el propio razonamiento para que otros comprendan por qué pensamos así, y someter ese proceso inferencial a la crítica de los demás.
La misma escena, tres maneras de probar el supuesto. Aplica la reflexión, la indagación y la argumentación —una a una— y mira qué dato devuelve cada una y en qué queda la conclusión del principio.
La situación · El avance que el equipo entregó a medias
Bryan y Karla no se comprometen con el equipo: hay que repartir sus partes entre los demás y avisarle al profesor.
▲ Escalera de la lámina · peldaños que toca Reflexión
↩ Mis creencias afectan lo que elijo notar en el futuro
La reflexión le permite suspender el juicio y ser más consciente de su propio pensamiento. La reflexión es un momento para asegurarse de que está prestando atención a todos los datos relevantes relacionados con su sistema de interés.
Cómo se hace (andamiaje del portal)
Preguntas tipo
«La reflexión, que nos ayuda a evaluar nuestras propias inferencias para poder estar conscientes de qué es lo que estamos usando para construir esos modelos.»
Clase 5 · lámina 12 · 01:16:07
La escalera de inferencias, peldaño a peldañoLa versión larga —siete peldaños— con los casos de Carlos y Pedro: dónde exactamente se cuela el salto que estas tres prácticas frenan.Video · La escalera de inferenciaLa explicación en video del modelo, con la misma escalera corta de cinco peldaños que dibuja esta lámina.Hábito 06 · Revela y prueba supuestosEl hábito que estas tres prácticas entrenan: sacar el supuesto a la superficie y ponerlo a prueba antes de actuar.“No busca ni pretende que nos quedemos sin modelos mentales o sin paradigmas, sino que más bien busca que construyamos modelos mentales sistémicos más enriquecidos, de mayor comprensión, más representativos de la realidad compleja.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 01:15:52.880–01:16:05.639 · cues 856–857
La lámina acompaña las tres prácticas con el esquema de la investigación estadística, y no es un adorno: probar una hipótesis es el caso disciplinado de lo mismo que hacemos a diario sin método. La escalera de cinco peldaños y las tres prácticas viven también en 1.2 · Escalera de inferencias, donde se trabajan con el diálogo de Carlos y Pedro.
A mitad de la sesión el discurso cambia de registro. Hasta aquí los modelos mentales eran algo que teníamos; ahora se los mira como lo que el curso viene llamándolos desde el principio: un sistema abstracto. Y si es un sistema, tiene partes que interactúan.
La lámina lo enuncia en cadena. Nuestros modelos mentales conforman un sistema abstracto mental; ese sistema está compuesto por múltiples modelos mentales o subsistemas de creencias; y cada uno de esos subsistemas hace referencia a un contexto o parte de la realidad con la que interactuamos. No hay un único modelo mental sobre todo: hay uno por cada parcela con la que nos hemos topado lo suficiente.
La diapositiva enumera, entre paréntesis y sin pretensión de ser exhaustiva: la familia, el trabajo, las mujeres, los hombres, la comida, la ciudad, el tráfico, la vida, la eficiencia, la tecnología… Cada uno tiene un concepto central y, alrededor, todo lo que creemos y suponemos sobre él. Al unirse unos con otros forman lo que el profesor llamó «ese gran modelo mental»: un conjunto de pequeñas representaciones que en bloque nos dicen —como decía Joel Barker— cómo comportarnos y cuáles son las reglas de cada realidad.
La frase decisiva de la lámina es la siguiente, y describe un bucle: cada modelo mental se refuerza a sí mismo por la influencia que sus propias creencias ejercen en la selección y la eliminación de la información que percibimos en cada experiencia, determinando las creaciones y distorsiones con las que la mente explica lo que ve. Dicho al revés: el modelo decide qué datos entran, y los datos que entran confirman el modelo. Nada en el circuito obliga a revisarlo.
De ahí salen las dos maneras de que un modelo nos perjudique, tal como las enuncia la diapositiva. Puede limitarnos para lograr nuestras metas si no es congruente con lo que buscamos; y puede impedirnos comprender situaciones de la realidad si no es realista. El experimento de los monos es el caso extremo de lo segundo: la regla siguió intacta mucho después de que la razón que la originó hubiera desaparecido, porque nadie volvió a probarla.
“La realidad se modela mentalmente, y este modelo debe ser lo más fiel, representativo de esa realidad; pero con los procesos comunes de construcción de los modelos mentales construimos modelos parciales.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 01:03:38.160–01:03:45.000 · cues 715–715
Mirar los modelos mentales como sistema es el puente hacia lo que empieza el 1 de agosto. Todavía no se ha dado la definición conceptual de sistema —«aunque todavía no hemos dado una definición estricta», reconoció el profesor—, y sin embargo ya hicieron falta sus piezas: partes, interacción, subsistemas, refuerzo. La unidad 2 las nombra una por una y añade la que aquí solo se insinuó, la retroalimentación.
Si un modelo mental se alimenta de lo que le dejamos entrar, la pregunta práctica es qué lo alimenta. La lámina 16 responde con un esquema: aprendizaje, intereses, valores, medio ambiente, aspectos sociales y culturales y otros modelos mentales confluyen en el modelo, y el modelo produce conducta. Esa es toda la cadena, y explica por qué dos personas ante el mismo informe de inspección actúan distinto.
La lámina 17 da el paso siguiente y divide el resultado en dos familias: modelos rígidos, limitadores y reduccionistas frente a modelos sistémicos. No los define por su contenido —no hay creencias sistémicas y creencias limitadoras— sino por las conductas que los construyen, línea por línea, en una tabla de nueve filas.
Leída de corrido, esa tabla se asiente y se olvida: todos preferimos la columna de la derecha. El ejercicio que sigue invierte el orden. Primero aparece una conducta concreta, en primera persona, y hay que decidir qué tipo de modelo construye; solo después se abre la fila completa de la lámina con sus dos columnas.
Nadie elige la columna de la izquierda cuando la lee escrita. Se elige sin leerla, en conductas sueltas de un martes cualquiera. Aquí van 18 de esas conductas: decide qué modelo mental construye cada una y después mira la fila de la que salió.
Conducta 1 de 18 · fila 1 de la lámina
«En la reunión del proyecto digo «así es como funciona esto, punto» y doy por cerrado el tema sin oír la propuesta de Ana.»
La primera fila de la tabla apunta exactamente ahí: el modelo limitador insiste «en que nuestras ideas son lo que la realidad es realmente», mientras que el sistémico admite que nuestros modelos son «los mejores asesores con los que contamos en el presente» y está dispuesto a mejorarlos. La diferencia no está en tener mejores ideas: está en qué estatuto les damos. Es la misma advertencia de Donella Meadows que cerró la clase 4 —todo lo que sabemos es solo un modelo— y la razón de que este curso trate el pensamiento sistémico como un paradigma más, también revisable.
En el minuto 00:58:29 el profesor proyecta la lámina que resume la unidad entera: «Qué conocimiento hemos revisado sobre los sistemas abstractos o sistemas de creencias». Son siete puntos, y los recorrió uno a uno antes de lanzar una pregunta abierta a la clase.
Con la lámina 10 de la clase 5 el profesor cierra los sistemas abstractos en siete puntos. Recórrelos, responde en voz alta la autocomprobación antes de descubrir la respuesta y usa los enlaces para volver a lo que no te salga. Tras la reprogramación anunciada en la clase 9, la primera evaluación cae el sábado 22 de agosto, salón 410 del T3.
El pensamiento sistémico es una forma de pensar y a su vez es un paradigma o un sistema abstracto que genera una perspectiva sistémica holística, integral.
El pensamiento sistémico no es solo una técnica que se aplica: es también el paradigma desde el que se mira, y por eso produce una perspectiva integral en lugar de una parcial.
¿Por qué el pensamiento sistémico aparece a la vez como forma de pensar y como sistema abstracto? Explícalo sin usar la palabra «holístico».
Autocomprueba los 7 puntos para cerrar el repaso de la unidad.
➜ Si un punto no te sale sin mirar, no es que se te haya olvidado: es que todavía no lo has usado. Vuelve a la lección enlazada y explícalo con un ejemplo tuyo, no con el del profesor.
El séptimo punto lleva al efecto paradigma, y el profesor lo dejó claro: no va a desaparecer nunca. Aunque un modelo sistémico llegue a representar el 85 % o el 90 % de la realidad —cifras que él mismo dio como ilustración, advirtiendo que son difíciles de medir—, siempre queda un margen de información y de perspectivas que no se tomaron en cuenta. Desde ahí formuló la pregunta: ¿sería posible que pudiéramos desenvolvernos sin paradigmas, sin modelos mentales, sin usar esa representación abstracta como base para tomar decisiones?
El chat respondió. Rodrigo dijo que no, para nada. María apuntó que nos tardaríamos mucho más tiempo en analizar —tendríamos que interpretar la realidad desde cero cada día—. Christopher añadió que sería muy raro que un ser humano no los poseyera, y que dejaran de existir como herramienta resulta quizás imposible. El profesor coincidió: los sistemas abstractos preexisten en nosotros, cumplen un papel y nos resuelven situaciones frecuentes creando hábitos de respuesta inmediata siempre que sean válidos.
La respuesta del curso, entonces, no es prescindir de ellos sino hacerlos sistémicos. Y ahí entró el aporte de Marlon, que el profesor recogió y nombró como lo que es: aprender, aplicar, revisar y —de ser necesario— desaprender lo que perdió vigencia, para reaprender otros supuestos. Es un ciclo de retroalimentación que mantiene la representación vigente, y es el primer concepto de dinámica de sistemas que aparece en el curso sin haber sido presentado todavía.
El profesor anunció que buscaría y publicaría en la plataforma el video de un autor que sostiene que sí es posible vivir sin modelos mentales ni sistemas abstractos, aunque use su propia terminología. Avisaría por mensaje cuando estuviera disponible, para intercambiar impresiones en la sesión siguiente. Queda registrado en la sección de anuncios de esta página.
La última lámina de la sesión vuelve a las perspectivas para despedirse con una distinción que la unidad 2 usará todo el tiempo. Hay dos perspectivas básicas fundamentales: la visión objetiva, que permite ver el sistema desde fuera, y la visión subjetiva, que permite verlo desde dentro; y la subjetiva se desglosa a su vez en la propia y la de los otros. El pensamiento sistémico usa las dos, y cuál se adopte depende de dónde se tracen los límites del sistema.
El profesor lo tradujo al cuarto hábito: alcanzar la película completa se parece a ver el sistema desde afuera, a cierta distancia, desde una posición que permita apreciar la totalidad. Pero si en esa estructura hay personas, esas personas tienen visiones subjetivas que la influyen, y esas solo se obtienen acercándose y explorándolas con ellas. De nuevo el cuarto nivel del iceberg, y de nuevo el diálogo.
“No puede haber una objetividad definitiva, porque no es posible salirse por completo del sistema del que uno forma parte.”
— Ing. Álvarez, Clase 5 · VTT 01:20:21.480–01:20:32.800 · cues 912–913
Con esta sesión termina la dinámica de los modelos mentales. El sábado 1 de agosto empieza la Teoría General de Sistemas: las perspectivas sistémicas más allá del iceberg, la definición conceptual de sistema, la perspectiva sistémica frente a la analítica —el bosque y el árbol, ahora con nombre técnico— y la retroalimentación que Marlon adelantó en el chat. Como dijo el profesor, ahí se verá que «los sistemas complejos requieren múltiples perspectivas para poder apreciarse por completo».
Para la sesión siguiente, el profesor pidió llevar las dudas de la unidad 1 y revisar el video de Guadalupe Nogués, cuya síntesis quedó como tarea; antes de entrar de lleno a la Teoría General de Sistemas se retomaría ese material. También dijo que el primer parcial estaba programado para el 15 de agosto y cubriría las dos primeras unidades, pero mantuvo la condición: si la Universidad cambiaba la programación del feriado, avisaría el ajuste. El salón presencial aún se comunicaría más adelante.
Las 17 láminas capturadas de la grabación, en el orden de su registro original. Elige una miniatura o avanza con los controles: la ficha de cada lámina indica —cuando el registro lo consigna— el ancla temática aproximada de la sesión y el punto del portal donde se estudia el mismo tema. Si no está disponible el video fuente, esa marca no se presenta como el fotograma exacto de transición.

Recorre los 12 bloques de la grabación. Cada ficha conserva su rango exacto del VTT y convierte el contenido hablado en una idea, conceptos para reconocer y una pregunta de reflexión.
El profesor abre anunciando que hoy se terminan de revisar los cuatro hábitos básicos del pensador sistémico, agradece a quienes ya entregaron en UEDI la tarea sobre las perspectivas del iceberg y recuerda que todavía se admite hasta las 8 de la mañana. Repasa los dos primeros hábitos: los modelos mentales como sistemas abstractos diseñados que afectan la percepción de la realidad, y la práctica de identificarlos para ponerlos a prueba mediante la indagación.
¿Qué dos hábitos quedaban ya trabajados al comenzar esta sesión?
Fuente: 1100 cues en español · VTT completo · conserva el ASR original para auditoría.
El profesor agradece a quienes ya subieron a UEDI la tarea sobre las perspectivas del iceberg y avisa, al minuto 01:14 de la grabación completa, que quienes aún no la han entregado pueden hacerlo hasta las 8:00 de esa misma mañana. Recuerda además que cualquier duda sobre esta o sobre otras tareas puede plantearse en el chat del Meet o levantando la mano durante la clase.
«Gracias también a los estudiantes que han entregado ya en UEDI su tarea relacionada con las perspectivas del iceberg. Todavía pueden entregarla, si aún no lo han hecho, hasta las 8 de la mañana.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
Cuarta tarea de la unidad: ver el video «Cómo hablar con otros que piensan distinto», de Guadalupe Nogués, disponible en la plataforma, y entregar una síntesis de las conclusiones a las que ella llega al final. El profesor precisa que lo que interesa es lo que debemos tomar en cuenta para aprender a hablar con quienes piensan distinto, porque esas conclusiones —aunque la científica use una terminología más científica— coinciden con los términos del diálogo trabajados en clase y complementan el hábito de cambiar de perspectiva.
«Les dejo de tarea que vean ese video. […] Así que les dejo de tarea que hagan una síntesis de ese video: las conclusiones de Guadalupe de lo que debemos de tomar en cuenta para poder aprender a hablar con otros, porque el reto ahí es hablar con otros que piensan distinto.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
Video: hablar con quienes piensan distinto →El diálogo en la clase 5 →
El profesor anunció que buscaría y publicaría en la plataforma un video adicional, de un autor que sostiene que sí es posible vivir sin modelos mentales ni sistemas abstractos, aunque use su propia terminología. Avisará por mensaje cuando esté publicado y en la siguiente sesión se intercambiarán impresiones sobre lo que ese autor plantea, como punto de reflexión con el que se cierra la unidad.
«Incluso ese video se lo voy a publicar; voy a mandar un mensaje cuando ya esté publicado para que lo vean, y el próximo día, para cerrar esta unidad, vamos a intercambiar impresiones de qué piensan de lo que este autor dice.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
Con esta sesión se termina de revisar la dinámica de los modelos mentales o paradigmas. A partir de la próxima unidad —que arranca el sábado 1 de agosto— se entra a la teoría de sistemas propiamente dicha: las perspectivas sistémicas más allá del iceberg, la definición conceptual de sistema, la perspectiva sistémica frente a la analítica y la dinámica de retroalimentación que mantiene vigente un modelo mental.
«Ya vamos a verla con más detalle la próxima unidad, que empezamos el próximo día, en donde al ver las diferentes perspectivas sistémicas, más allá de lo que el iceberg ya nos permitió interpretar, nos vamos a dar cuenta que los sistemas complejos requieren múltiples perspectivas para poder apreciarse por completo.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
El primer examen parcial está previsto para el sábado 15 de agosto y cubre las dos primeras unidades del curso. Es presencial, como todas las evaluaciones del semestre; el salón se informará más adelante. El profesor explicó que la universidad había movido el feriado al viernes 14 y que mantendría el examen el sábado 15 únicamente si la universidad no cambiaba nuevamente esa programación; si hubiera un cambio, lo comunicaría al grupo. La Unidad 2 se cubre del 1 al 13 de agosto.
«El parcial está programado para el 15 de agosto, cubriendo las dos primeras unidades del curso. Es 15 porque la universidad movió el feriado del 15 de agosto, por ser sábado, al viernes 14. Los exámenes en el semestre son todos presenciales, así que yo les daré información en qué salón nos encontramos ese día allá en las instalaciones de la facultad.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
Programa y evaluación del curso →Unidad 2 · Visión general →
Antes de entrar de lleno a la Teoría General de Sistemas, la siguiente sesión abre espacio para resolver dudas de la unidad 1, comentar el video adicional anunciado por el profesor y conversar sobre el video de Guadalupe Nogués que sirve de base para la síntesis asignada.
«El próximo día resolvemos dudas y hablamos un poco sobre este video que les voy a dejar, sobre el video que ustedes también tienen de tarea para hacer su síntesis.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 5
Video: hablar con quienes piensan distinto →Sistémico vs no sistémico →
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¿Qué indicó el profesor al cerrar la sesión sobre el primer parcial?Clase 5 · 01:34:25–01:36:13
¿Qué debía prepararse para la sesión siguiente antes de entrar de lleno a Teoría General de Sistemas?Clase 5 · 01:34:43–01:35:14