Tercera sesión sobre sistemas abstractos diseñados. Del problema complejo a las cuatro operaciones mentales inconscientes —eliminación, construcción, distorsión y generalización—, demostradas en vivo con dos ejercicios y llevadas hasta el caso Carlos–Pedro en sus dos versiones: la del juicio automático y la del que se detiene a preguntar.
El profesor abre anunciando dos cosas: que se seguirá avanzando en el estudio de los sistemas abstractos diseñados, ahora por el lado de las operaciones mentales; y que la clase se apoyará en la investigación que el grupo entregó sobre dos modelos. Alcanzó a desarrollarse uno solo: la escalera de inferencias.
La ruta de la sesión es deliberadamente inductiva. Primero se recuerda por qué vale la pena estudiar cómo pensamos —la complejidad de los problemas reales—; luego se nombran las cuatro operaciones que ejecutamos sin advertirlo; después se demuestra que esas operaciones están funcionando en cada participante en ese mismo momento, con dos ejercicios; y solo entonces se despliega el modelo que las ordena, la escalera, para terminar viéndola actuar en una escena de oficina.
El modelo del iceberg —el segundo de la tarea— quedó fuera por tiempo y pasó a la sesión siguiente, ligada al hábito de los modelos mentales.
El video de la sesión arranca en el minuto 06:22: la grabación se activó ya empezada la clase —el propio profesor lo advierte en voz alta— y por eso las marcas de tiempo de esta página, del explorador de transcripción y de las láminas empiezan ahí y no en cero.
La primera lámina no habla todavía de la mente: habla del mundo. Recoge la caracterización del problema complejo que asocia a Gerald Midgley y que Derek Cabrera retoma en su libro de pensamiento sistémico. Es la respuesta a la pregunta de fondo del curso: ¿por qué habríamos de estudiar cómo pensamos?
No hay un problema: hay varios, muchas veces pequeños, que se van enlazando entre sí. Esa trama es la que da magnitud al conjunto.
Entidades públicas, privadas e individuales intervienen en la misma realidad, cada una con su alcance —local, regional, nacional, global—.
Cada persona o grupo mira desde los modelos mentales que adoptó a lo largo de su desarrollo. La perspectiva no es un adorno: es parte del problema.
Lo que desde una perspectiva parece la decisión correcta, desde otra resulta incompleto o inadecuado. Se discrepa sobre los resultados y también sobre los medios.
Nos cuesta comprender exactamente cómo funciona todo y cómo deberíamos abordarlo. De ahí la dificultad de un pensamiento preciso, acorde a esa realidad.
Al no pensar sistémicamente o al ignorarlos, los problemas cotidianos suelen convertirse en problemas complejos. La complejidad rara vez llega de golpe: se deja crecer.
Existe una discordancia entre lo que sucede en el mundo real y lo que nuestras representaciones abstractas —supuestos, creencias, paradigmas— dicen que sucede. Decidimos y actuamos sobre la representación, no sobre la realidad; cuando el resultado no llega, la brecha se hace visible. El primer paso para reducirla es ser conscientes de que estamos representando.
“No hay una única forma de ver la realidad que sea precisa y acertada.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 00:13:10.480–00:13:23.800 · cues 70–71
La complejidad se estudia con detenimiento en la Unidad 2. Aquí solo sirve para ubicar por qué se estudian los sistemas abstractos diseñados: porque son la herramienta con la que enfrentamos, todos los días, realidades que nos exceden.
Si se mira hacia adentro del sistema abstracto, dice el profesor, se encuentran cuatro operaciones básicas que cualquier ser humano ejecuta. En la grabación el profesor cita solamente el apellido «Connor»; el material bibliográfico del curso identifica la lectura como Joseph O'Connor e Ian McDermott. De allí proceden estas operaciones, tomadas a su vez de la psicología cognitiva. Están en acción hablemos o no de pensamiento sistémico, y ocurren en milisegundos.
Somos selectivos con la atención. La realidad ofrece más bits de información de los que podríamos procesar; filtramos según intereses, preocupaciones, estado de ánimo y lucidez. Sin ese filtro se saturaría lo que el profesor llama nuestro «hardware abstracto», igual que se sobrecarga la memoria de una computadora.
La mente da sentido a lo que quedó: articula los datos filtrados con los patrones ya grabados y establece un vínculo entre causa probable y posible efecto. A veces lanzamos el primer sentido que se nos ocurre, o lo inventamos, y construimos una historia que queremos que sea verdad.
Casi lo mismo que la construcción, pero sin anclaje: amplificamos una parte de la información, disminuimos otra o rellenamos los huecos con creatividad —escenarios que aún no han sido validados en esa realidad—. Es la que más dificulta apreciar los problemas complejos.
De una experiencia se extrae una regla para todo un universo: todos los vehículos, ninguna de esas personas. Con la repetición esa regla se graba en los modelos mentales previos… que serán el insumo con el que se rellenen los vacíos de la próxima inferencia. El ciclo se cierra.
Primera reunión de Carlos —vendedor antiguo de la empresa— con Pedro, el nuevo representante de ventas con quien hará la próxima gira. Llevan media hora en la sala. Esto es lo que una cámara habría registrado. Avanza una operación a la vez y observa cuántos de los 10 hechos siguen en pie. En una mente real esto no ocurre en cuatro turnos: ocurre de forma inconsciente y en milisegundos.
Todavía nada. La eliminación no inventa: solo quita.
Estos 10 hechos son verificables: cualquier persona en la sala los habría registrado igual. Avanza a la primera operación para ver qué sobrevive.
El stepper las separa para poder verlas, pero en una mente real las cuatro operan a la vez y sin aviso. Esa es exactamente la dificultad: no es difícil entenderlas, es difícil advertir que están sucediendo. Por eso la clase pasa enseguida a los ejercicios: para sacarlas a la luz.
Con los aportes del chat —quienes habían hecho la investigación— la eliminación quedó situada en el escalón de selección de datos, con el escalón previo ocupado por la realidad observable; la construcción y la distorsión, en los escalones de añadir significados y hacer suposiciones; y la generalización, arriba, en las conclusiones y creencias que retroalimentan los modelos mentales.
“Todo lo que pensemos en base a esos datos incompletos eventualmente va a ser incompleto o parcial.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 00:31:15.039–00:31:33.440 · cues 274–276
«Sin pensarlo mucho, den sus respuestas.» El profesor proyecta una figura y pide contar triángulos en el chat. Llegan 2, 4, 5, 6, 7, 8 y también «ninguno». La pregunta interesante no es cuántos hay: es por qué las respuestas fueron tan diversas si todos miraron exactamente la misma imagen.
«Sin pensarlo mucho, den sus respuestas»: ¿cuántos triángulos hay en esta figura? Responde antes de leer nada más. Lo que importa después no es el número, sino qué operación mental lo produjo.
Escribe un número y confírmalo. Nada de pistas antes: el ejercicio deja de funcionar si primero se lee la respuesta.
Adaptación. Las cifras 0, 2, 4, 5, 7 y 8 son las que el profesor recoge del chat en la clase 3 (00:43:38–00:52:06 del VTT). La figura no es la de la lámina —allí era una figura ilusoria, sin conteo formal posible—: es un triángulo subdividido por sus tres líneas medias y la mediana desde el vértice superior, elegido porque su conteo sí es verificable.
La figura proyectada en clase era una figura ilusoria tipo Kanizsa —el profesor la describe como «un triángulo blanco que apunta hacia arriba y un triángulo con líneas que apunta hacia abajo» sobre unos circulitos con un pedazo faltante— y precisamente por eso no tiene un conteo formal. El widget de arriba no la reproduce: usa una figura equivalente en intención pero enumerable, para poder contrastar la respuesta contra un número comprobable. Es andamiaje propio del portal, no material de la sesión.
El profesor no corrigió: preguntó. Dos respuestas opuestas de la propia clase bastaron para exhibir el mecanismo.
«El grande y los tres que se forman ahí en el grande.» Su concepto de triángulo admite los bordes que la percepción completa; con ese filtro, cuatro es la respuesta correcta.
«El concepto de triángulo: deben ser tres lados… y ahí no hay ninguno que esté completo.» Aplicó la definición geométrica y, con ese filtro, no hay ni un solo triángulo trazado por entero.
Las dos respuestas permiten observar el filtro, pero no tienen el mismo estatus. Vanessa usó un concepto distinto como filtro —ahí está la eliminación— y completó las líneas que no estaban dibujadas —ahí están la construcción y la distorsión—. Desde la definición geométrica formal empleada por el profesor, la respuesta es cero: no hay ningún triángulo con sus tres lados completamente trazados. El valor del abanico 2, 4, 5, 6, 7 y 8 es mostrar el último escalón de procesos que nadie sintió recorrer, no reemplazar ese contraste formal.
“Nos decía Barker que no había una única respuesta correcta, y efectivamente eso es lo que está pasando acá.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 00:50:33.000–00:50:44.559 · cues 501–502
“La respuesta a este ejercicio no es lo importante. Lo importante es que ustedes vean que aquí se está manifestando esa construcción o esa distorsión de información para poder llegar a respuestas, a conclusiones.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 00:51:18.720–00:51:41.640 · cues 510–513
El segundo ejercicio fue un video: el Monkey Business Illusion. Consigna: contar los pases del equipo de blanco. Las respuestas del grupo fueron 14, 15, 16 y 18, y solo un par acertó el 16. Después llegó la otra pregunta: ¿vieron al gorila?
Es muy probable que no lo haya visto: el filtro funcionó tan bien que descartó todo lo que no era blanco.
La distracción costó uno o varios pases del conteo. Atender una cosa siempre se paga con otra.
Quien quiere comprar un carro rojo empieza a verlos por todas partes. No aumentaron los carros: cambió el filtro.
“Recuérdense: donde enfocan, donde ponen su atención, es donde están filtrando la información.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 00:55:31.400–00:55:42.920 · cues 551–552
La lámina de la sesión muestra el modelo por partida doble: a la izquierda la escalera gráfica, que sube desde el charco de datos disponibles hasta decidir qué hacer; a la derecha, una tabla de niveles 0 a 4. Conviene ver primero la escalera peldaño a peldaño y después leer la tabla, porque la tabla dice una cosa que la escalera del portal no dice.
El acervo de todo lo verificable por cualquier observador: palabras, tono de voz, gestos, cifras. Como una cámara, la realidad ofrece muchísimo más de lo que jamás llegaremos a notar.
En la reunión, Pedro tomó algunas notas, musitó «mm-hmm» un par de veces y no hizo preguntas ni comentarios. Carlos habló casi toda la hora. Pedro llega muy recomendado y con buenos contactos.
En la gráfica de clase, abajo del todo está el charco de datos disponibles: la realidad previa a todo filtro. Sobre ella se apilan la selección de datos, la traducción, el decir qué pasa, el explicar o evaluar y el decidir qué hacer. A la izquierda, un círculo rotulado contextos, supuestos y valores —los modelos mentales ya adquiridos— lanza flechas hacia cada escalón: no contamina el final del proceso, lo gobierna desde el primer paso. Arriba salen dos flechas: una devuelve la generalización a los modelos mentales y otra apunta al actuar, que genera un nuevo escenario de realidad que habrá que volver a procesar.
| Nivel | Qué hay en él (tabla de la lámina) | Operación mental que lo produce | Peldaño equivalente en la lección 1.2 |
|---|---|---|---|
| 0 · Realidad | Campo previo a todo filtro. | Ninguna: todavía no ha intervenido nadie. | 1 · Datos observables |
| 1 · Datos | Conjunto o selección de observaciones relevantes; (realidad) filtrada por el modelo mental particular de la persona. | Eliminación | 2 · Selecciono datos |
| 2 · Articulación | Articulación de los datos en una historia o teoría. Cuadro de situación. Interpretación compaginada en base a suposiciones, inferencias, atribuciones y creencias. | Construcción y distorsión | 3 · Añado significados · 4 · Hago supuestos |
| 3 · Juicios | Opiniones y juicios sobre los elementos de la situación percibida. | Construcción y distorsión (ya evaluativas) | 5 · Saco conclusiones |
| 4 · Conclusiones | Conclusiones, decisiones de acción. | Generalización | 6 · Adopto creencias · 7 · Actúo |
Las dos primeras columnas reproducen la tabla de la lámina. Las dos últimas son adaptación del portal: el mapeo entre esta numeración y la de siete peldaños de la lección 1.2 es un puente didáctico, no algo que la lámina afirme.
La escalera de siete peldaños empieza en «datos observables», y es fácil leer ese primer peldaño como si fuera la realidad. La tabla de la lámina lo impide: separa la realidad (nivel 0) de los datos (nivel 1), y aclara que ya el nivel 1 viene «filtrado por el modelo mental particular de la persona». Es decir: cuando creemos estar mirando los hechos, ya subimos un escalón. Nombrar el 0 obliga a preguntar qué había ahí antes de que nuestro filtro eligiera.
El profesor lo advierte explícitamente: distintos autores dibujan la escalera con distinta cantidad de escalones, y la variación es nivel de detalle, no desacuerdo —cada quien descompone los subprocesos de la abstracción hasta donde le parece útil—. También recuerda que el video de la plataforma agrega más escalones que las gráficas mostradas en clase, y pide que lo vea quien aún no lo haya hecho.
Pedro entra como nuevo representante de ventas: viene bien recomendado y con un currículum impresionante. Carlos, el veterano, lleva días esperando esa reunión para ponerlo al tanto de las estrategias y salir juntos de gira. Durante media hora Carlos habla solo; Pedro toma algunas notas y murmura, pero no hace un solo comentario ni una pregunta. El mismo autor cuenta la escena dos veces.
| Momento | Versión 1 · Carlos sube su escalera en silencio | Versión 2 · el Carlos sistémico |
|---|---|---|
| Antes | «Con mis contactos y la experiencia de Pedro vamos a ser un buen equipo.» La expectativa ya está construida. | La misma expectativa: el punto de partida no cambia. |
| 10 minutos | «He hablado solo hasta ahora, ¿por qué no participa? Tal vez sea tímido… De todos modos, me gustaría saber qué piensa.» Se lo pregunta a sí mismo. | «Mejor verifico qué piensa.» Detiene la exposición y pregunta: «Pedro, usted ha permanecido en silencio… ¿qué opinión le merece mi exposición?». Pedro: «Escuché atentamente para no perderme nada». |
| 20 minutos | «¿Qué pasa con este sujeto? ¿No sabe hablar? ¿Cómo puede ser un vendedor tan brillante si no dice nada?» | «Este silencio me deja perplejo… pero no quiero hacer un juicio apresurado. Mejor verifico con él una vez más.» |
| 30 minutos | «A este gran vendedor le comieron la lengua los ratones.» Cree que contratarlo fue un error: ningún vendedor exitoso puede ser tan callado, «será un farsante». | Confiesa su supuesto: «todos los representantes de ventas exitosos que he conocido son extravertidos y verbalmente agresivos… y siempre se mantiene usted tan callado». |
| Desenlace | Recoge sus notas y vuelve a su escritorio mucho menos optimista: «este tipo es un desastre, no sabe hablar». Decide que no quiere trabajar con él e irá a pedir el cambio al jefe. | Pedro cuenta la lección de su padre —«cuanto más intensamente escuchas a las personas, más entenderás sus necesidades»— y Carlos responde: «nunca había pensado que escuchar es una técnica de ventas efectiva». |
Ninguna de las preguntas que se hace mentalmente recibe respuesta. Evalúa toda una carrera con el criterio de una reunión de media hora y generaliza: Pedro «no sabe hablar» y «nunca habla». Su criterio —un buen vendedor habla mucho— nunca se puso a prueba: se usó como si fuera un hecho.
Reconoce que está infiriendo y verifica. Al exponer su propia escalera —de dónde viene su creencia y qué le preocupa— le da a Pedro material para contradecirla. Responda lo que responda, Carlos gana: confirma su modelo o lo amplía con información que su filtro nunca le había dejado ver.
Carlos cree que se vende hablando; Pedro, que se vende escuchando —lo aprendió de su padre, también vendedor exitoso—. En la primera versión ese choque nunca sale a la luz: Carlos no le dio a Pedro una sola oportunidad de responder, y Pedro no se preocupó por decir nada. En la segunda, la pregunta abre espacio y aparece un dato nuevo: la escucha como técnica de ventas, que en el mapa de creencias de Carlos ni siquiera figuraba como importante.
“La manera de verificar es: si tengo la otra contraparte que puede darme más información, pues pregunto.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 01:30:53.600–01:31:05.880 · cues 974–975
Preguntar es la técnica más sencilla, pero no la única. Si no existe alguien que pueda validar lo que supongo, el profesor propone recopilar más datos del sistema real para comparar, o montar una investigación con pruebas de hipótesis. Lo que no es una opción es dar el supuesto por válido porque se siente evidente.
Las láminas 9 y 10 reúnen tres tablas de reflexión sobre el modelo. Las dos primeras describen el daño; la tercera propone el antídoto, y es enteramente conversacional: no se baja de la escalera pensando más fuerte, se baja hablando distinto.
Saltamos al peldaño superior sin darnos cuenta. Registramos tácitamente unos datos e ignoramos otros, y el salto se siente tan natural que ni siquiera queda el recuerdo de haber elegido.
Nuestras conclusiones nos parecen obviamente correctas y las de los demás, obviamente erróneas. Y como el error ajeno necesita explicación, inventamos razones para justificar por qué el otro dice esas cosas —Carlos decidió que Pedro era un farsante—.
“Nuestras conclusiones nos parecen obvias, obviamente correctas, y saltamos esos escalones que nos da la analogía de las inferencias de una manera automática, sin que seamos conscientes.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 01:21:42.560–01:22:05.440 · cues 859–861
| Sugerencia de la lámina | Qué significa en la práctica | Cómo suena |
|---|---|---|
| Reconozca sus conclusiones como conclusiones basadas en inferencias | Lo que creo no son los hechos evidentes: es el resultado de un filtro y de una construcción. Si la palabra «inferencia» no dice nada, hay que volver al modelo y al pensamiento inductivo. | «Esto es lo que concluyo, no lo que pasó.» |
| Acepte lagunas o errores en su razonamiento | Vale para cualquier persona y para cualquier sistema humano, incluido el pensador sistémico entrenado: hacer coincidir modelo y realidad al 100 % es un reto permanente. | «Puede que aquí me falte información.» |
| Use ejemplos para ilustrar cómo los datos lo llevaron a la conclusión | Dar solo la conclusión es incompleto. Hay que describir la propia escalera: en qué me baso, qué supuse, y por eso concluyo esto. | «Le doy un ejemplo de cómo llegué ahí.» |
| Diga los significados que escucha para verificar si entendió | Devolver con palabras propias lo que el otro dijo permite detectar la traducción que uno acaba de hacer sin notarlo. | «Lo que entiendo que usted dice es…» |
| Pida a otros que expliquen los pasos de su pensamiento | Si el otro solo entrega su conclusión, hay que indagar su escalera. Aceptar que llegue a conclusiones distintas es aceptar que su lógica, desde sus supuestos, también es verdadera. | «¿En qué datos te basas para llegar a esa conclusión? ¿Qué supones para que eso sea así?» |
El objetivo de la indagación no es ganar la discusión: es enriquecer la comprensión de la situación compleja que hay que resolver, individualmente o en grupo. Y a veces la indagación revela que un dato que el otro dio por verdadero no lo era —lo supuso porque se parecía a otra situación—; recopilar más información puede evidenciarlo sin que nadie tenga que tener razón.
“Discutir a nivel de las conclusiones, cuando estamos en un proceso de interacción con otras personas sobre algún tema, es insuficiente.”
— Ing. Álvarez, Clase 3 · VTT 01:27:03.840–01:27:19.679 · cues 924–926
Sobre el final, el profesor introduce formalmente el modelo de los 14 hábitos de un pensador sistémico de la Waters Foundation —una fundación que desarrolla el pensamiento sistémico desde la educación primaria hasta la universitaria— como guía que acompañará todas las unidades. Cada hábito trae una imagen, una explicación y preguntas de indagación; algunos traen además un modelo asociado.
Un hábito es un comportamiento que repetimos hasta que moldea nuestra manera de actuar. De los catorce, la Unidad 1 trabaja los cuatro ligados a los modelos mentales: modelos mentales, suposiciones, perspectivas y ver la película completa. El orden no importa —todos describen el mismo perfil—, y esta sesión desarrolló el segundo.
Su modelo asociado es, justamente, la escalera de inferencias. El razonamiento del hábito encadena tres pasos: toda construcción es en el fondo una teoría que explica lo que sucede; esa teoría puede no ser precisa; luego el pensador sistémico debe reconocerla y ponerla a prueba antes de generalizarla y grabarla en su memoria abstracta. Carlos, en la segunda versión, hace exactamente eso.
El profesor aclara que el modelo ha cambiado de versión y que las imágenes que proyecta pueden no coincidir con las del enlace de la Waters Foundation disponible en la plataforma. Los catorce hábitos siguen siendo los mismos.
Las capturas de la grabación, en el orden en que aparecieron. La secuencia deja ver la arquitectura de la clase: una lámina de complejidad, una de operaciones mentales, dos de hábitos, seis de escalera y caso, y el cierre que anuncia la sesión siguiente.
Las 13 láminas capturadas de la grabación, en el orden de su registro original. Elige una miniatura o avanza con los controles: la ficha de cada lámina indica —cuando el registro lo consigna— el ancla temática aproximada de la sesión y el punto del portal donde se estudia el mismo tema. Si no está disponible el video fuente, esa marca no se presenta como el fotograma exacto de transición.

La grabación completa, dividida en bloques con su rango exacto del VTT. Cada ficha resume lo que ocurrió, lista los conceptos para reconocer y cierra con una pregunta de reflexión.
Recorre los 10 bloques de la grabación. Cada ficha conserva su rango exacto del VTT y convierte el contenido hablado en una idea, conceptos para reconocer y una pregunta de reflexión.
Tras encuadrar la sesión dentro del estudio de los sistemas abstractos diseñados, el profesor retoma a Derek Cabrera y a Gerald Midgley para caracterizar el problema complejo: problemas entrelazados, múltiples agencias y perspectivas, conflicto de expectativas e incertidumbre. De ahí deriva el problema central del curso: la discordancia entre lo que sucede en el mundo real y la representación abstracta desde la que decidimos.
Ante la última decisión importante que tomó, ¿estaba decidiendo sobre la realidad o sobre su representación de ella?
Fuente: 1085 cues en español · VTT completo · conserva el ASR original para auditoría.
Las tareas, materiales y avisos que el profesor dejó durante la sesión, con la cita de la grabación que los respalda.
La sesión se apoyó en la investigación que el grupo debía traer sobre los dos modelos dejados de tarea. Solo se desarrolló el de la escalera de inferencias —los aportes de los estudiantes en el chat sirvieron para ubicar cada operación mental en su escalón—; el segundo modelo quedó pendiente por falta de tiempo.
«Vamos a utilizar la investigación que ustedes han realizado de los modelos que dejábamos ahí de tarea, el modelo de la escalera de inferencias, y espero nos dé tiempo abarcar también el modelo del iceberg de las perspectivas sistémicas.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 3
Tarea: escalera de inferencias e iceberg →Escalera de inferencias →
El profesor recordó que en la plataforma del curso está el video que explica la escalera de forma caricaturesca y pidió expresamente que lo vea quien aún no lo haya hecho. Advirtió que ese video descompone el proceso en más escalones que las gráficas mostradas en clase, porque cada autor detalla los subprocesos a distinto nivel. Al cerrar la sesión pidió volver a leer el material, ver nuevamente el video y comprender bien el modelo y la importancia de validar las inferencias.
«Es importante, si alguien no lo ha visto, por favor, véanlo, por favor. Ahí, justamente ahí está la explicación, aunque el video agrega creo que más escalones a los que veíamos en los gráficos anteriores.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 3
Se introdujo formalmente el modelo de los 14 hábitos de un pensador sistémico como guía que acompañará todas las unidades del curso. El enlace al material completo de la Waters Foundation está en la plataforma; el profesor aclaró que las imágenes pueden haber cambiado de versión, pero los 14 hábitos siguen siendo los mismos. En la Unidad 1 se trabajarán cuatro: modelos mentales, suposiciones, perspectivas y película completa.
«Hay un enlace en UEDI de la Waters Foundation donde está todo su material de estudio sobre estos hábitos de pensador sistémico.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 3
Hábitos del pensador sistémico →Hábito: reconoce y prueba suposiciones →
No hubo tiempo para revisar el segundo modelo investigado, así que se traslada a la siguiente clase, ligado al primer hábito: «considera cómo los modelos mentales afectan la realidad actual y el futuro». El profesor adelantó además que se verá que los modelos mentales no solo se deciden conscientemente, sino que se adquieren y replican de quienes nos acompañan en nuestro proceso evolutivo. La continuación quedó para el sábado 25.
«No me dio tiempo de revisar el otro modelo que ustedes investigaron, pero lo vamos a hacer el próximo día, porque tiene que ver mucho con esto, y lo vamos a ver en función del siguiente hábito de un pensador sistémico.» — Ing. Jorge Luis Álvarez Mejía, Clase 3
¿Cuáles son las cuatro operaciones mentales inconscientes con las que, según la lámina de la sesión, fabricamos y sostenemos nuestros modelos mentales?Clase 3
La operación de eliminación se describe en clase como un filtro. ¿Qué determina qué información deja pasar ese filtro?Clase 3
¿En qué se diferencian la construcción y la distorsión, tal como se explicaron en clase?Clase 3
En el ejercicio de los triángulos las respuestas del chat fueron 2, 4, 5, 6, 7, 8 y también «ninguno». ¿Cuál es la explicación que da el profesor a esa diversidad?Clase 3
Tras el video del gorila invisible, ¿qué conclusión saca el profesor sobre quienes acertaron los 16 pases?Clase 3
En la tabla de la lámina, la escalera de inferencias se numera de 0 a 4. ¿Qué hay en el nivel 0?Clase 3
Según esa misma tabla, ¿qué ocurre en el nivel 2 de la escalera?Clase 3
En la versión corregida del caso, ¿qué hace el «Carlos sistémico» que el primer Carlos nunca hizo?Clase 3
¿Por qué introduce la Clase 3 los problemas complejos antes de estudiar las operaciones mentales?Clase 3 · 00:09:14–00:17:47
¿Qué hábito del pensador sistémico queda asociado en esta sesión con la escalera de inferencias?Clase 3 · 01:30:44–01:38:49